La fluorosis dental es un problema bucodental muy habitual en los niños, causado por el consumo de flúor en exceso.
En la mayoría de ocasiones, se presenta con manchas marrones o con líneas blancas en la superficie del diente.
Esto significa que se ven unas manchas en los dientes cuyo color puede ser blanco, en muchos casos, o también marrón.
A veces se aprecian muy poco, en el caso de las fluorosis leves; y en otras ocasiones se ven mucho, en el caso de las fluorosis avanzadas. Algunas son tan leves que solo un profesional puede localizarlas.
La fluorosis es una condición de carácter estético que, además de perjudicar a los dientes, también daña el encanto general de la cara.
Aunque no perjudica de forma directa a la funcionalidad y el estado dental, puede provocar alteraciones estéticas.
Tipos de fluorosis dental
La fluorosis muestra una relación entre la dosis de flúor y la respuesta.
Cuando hay líneas o estrías en la superficie dental, significa que hay fluorosis dental leve.
En la fluorosis dental moderada, los dientes tienen una resistencia muy elevada a las caries, aunque presentan manchas blancas opacas.
Si hay manchas marrones y el esmalte dental es quebradizo, lo que hay es una fluorosis dental severa.
Aunque las consecuencias en nuestra salud no son iguales a las que producen las caries, es posible que influyan gravemente en la apariencia de los dientes.
Las manchas o bandas blancas que se presentan en la superficie del esmalte se deben a una toma abundante de flúor durante la infancia, en el momento en que los dientes permanentes están desarrollándose.
Para evitar una fluorosis dental moderada o severa, los dentistas, padres y hasta los niños tienen que intervenir en esa etapa de la vida.
Flúor, ¿qué es?
El flúor es un mineral que ayuda a reforzar el esmalte dental. Se recomienda en los niños para que tengan una salud bucodental adecuada.
Aun así, si se toma de forma abundante puede ser perjudicial, ya que puede ocasionar la aparición de fluorosis dental.
Habitualmente se manifiesta en la fase de desarrollo de los dientes permanentes, y en las primeras fases no causa muchas complicaciones en la parte funcional.
Sin embargo, la fluorosis deteriora la estética de nuestra boca. Cuando es moderada salen manchas blancas, y en los casos más severos los dientes se tiñen de color marrón oscuro, aunque son menos comunes debido a la prevención y a la detección precoz del problema.
Beneficios del flúor
El flúor nos ayuda en la prevención de la caries dental, considerada la patología dental más frecuente en el mundo.
Los beneficios del flúor son:
- Protección. Se trata de un mineral que protege el esmalte dental de la placa bacteriana, ya que crea una sustancia conocida como fluoruro de calcio. Además, fomenta el restablecimiento de los niveles de calcio y fósforo de los dientes. Tener el esmalte dental protegido es primordial para evitar la aparición de caries y la sensibilidad dental.
- Remineralización. A través de sus propiedades, el flúor posibilita que el diente se remineralice y se haga más fuerte.
- Antibacteriano. Es posible que la placa bacteriana destruya el diente, pero el flúor, si se toma en la cantidad adecuada, impide el metabolismo de la placa dental.
¿Cómo puede ocurrir la toma excesiva de flúor?
En la infancia, los niños aprenden a cepillarse los dientes solos.
Existen numerosos tipos de pasta de dientes y colutorios con la cantidad recomendada de flúor para cada edad, pero los niños a esas edades aún no controlan bien la técnica del cepillado y es común que utilicen más cantidad de la que se necesita.
El flúor también se encuentra en numerosos alimentos, como el pescado azul y verduras como espinacas y col. Además, el agua suele tener flúor.
Hay que tener en cuenta que la pasta de dientes que usen los niños tiene que ser la adecuada para ellos, y no otras que puedan tener más flúor del recomendado para su edad.
¿Cómo evitar la fluorosis?
Lo más recomendable es que los padres vigilen la rutina de limpieza de sus hijos hasta que estén seguros de que realizan bien el cepillado de dientes.
La cantidad de pasta de dientes y de enjuague bucal tiene que ser moderada. Es decir, la limpieza de los dientes no va a ser mejor por utilizar más pasta de dientes.
Otra cosa importante es llevar a los niños al dentista periódicamente, para que puedan detectarse de forma precoz los síntomas de fluorosis dental.
Medidas de prevención
- Conocer la cantidad de fluoruro que tiene el agua potable de la zona donde vives. El departamento de salud pública o tu dentista pueden proporcionarte esa información.
- Valorar con el dentista si el niño tiene que tomar o no suplementos de flúor mediante productos dentales.
- Utilizar pasta dental fluorada en poca cantidad, sobre todo en menores de 6 años.
- Acudir a la consulta del dentista cada 6 meses.
- Vigilar la alimentación y el cepillado de dientes de los niños, de forma que se reduzca la toma de flúor y se evite la fluorosis dental.
Tratamiento de la fluorosis dental
En muchas ocasiones, la fluorosis es tan leve y tan difícil de ver que no es necesario aplicar un tratamiento.
Aun así, en los casos moderados y severos es posible mejorar la fluorosis significativamente mediante diversas técnicas, las cuales se utilizan en su mayoría para ocultar las manchas.
Blanqueamiento dental. Se puede realizar tanto en la consulta del dentista, mediante blanqueamiento dental con luz LED, como en el propio hogar, o también combinar los dos métodos.
Corona dental. Se trata de restauraciones que se utilizan, entre otras funciones, para mejorar la apariencia de los dientes.
Carillas de porcelana. Es una técnica muy innovadora de rehabilitación en el área de la estética dental. Las carillas dentales nos dan la posibilidad de volver a tener una sonrisa natural y permiten disimular las manchas. Si notas manchas en tus dientes o en los de tus hijos, pide tu cita y valoraremos el tratamiento más adecuado.