Una fisura dental es un agujero o grieta pequeña que aparece en la parte exterior del diente. Casi siempre son tan pequeñas que no pueden apreciarse.
Para localizarlas y realizar un diagnóstico, puede hacerse una radiografía dental. Además, en algunas ocasiones también pueden verse en una revisión minuciosa en el dentista.
Tengo una fisura dental, ¿qué hago?
Es posible que tengas una fisura sin que el diente llegue a fracturarse. Aun así, notarás dolor en ese diente.
Lo más común es que te duela cuando masticas o muerdes, pero es posible que también te duela con el simple contacto entre dientes. Puede aparecer dolor al tomar bebidas muy frías, aunque no lo hará con el calor.
Cuando tengas alguno de estos síntomas, lo recomendable es acudir a la clínica dental para que examinen tu diente con una radiografía periapical, que permite detectar las fisuras.
La fisura dental no fractura el diente, haciendo que parezca que está sano pero ocasionando dolor. Puede afectar a distintas partes, como la raíz y la corona, y aparecer en diferentes direcciones: oblicua, vertical u horizontal. Además, las fisuras pueden ser totales o parciales.
En numerosos casos no puede señalarse la causa exacta que ocasiona el problema, pero está claro que las fisuras resultan de fuerzas que sobrepasan el límite elástico que tiene la dentina y, por lo tanto, provocan que esta se agriete.
Síntomas de la fisura dental
La fisura dental puede provocar numerosos síntomas, que se pueden confundir con otro tipo de problemas.
El dolor aparece cuando se muerden alimentos o se toman bebidas demasiado frías. Además, puede manifestarse cuando se hacen movimientos específicos con la mandíbula.
Dependiendo del lugar, la extensión y el sentido de la fisura dental, se pueden presentar uno o todos los síntomas, además de otros. Por ello, al existir tantas combinaciones, el diagnóstico se vuelve muy confuso.
Asimismo, una de sus características más importantes es que la fisura puede acabar en la consiguiente fractura de la pieza dental.
Cómo tratar la fisura
Dependiendo de la extensión de la fisura, se aplicará un tratamiento u otro. Es decir, el tratamiento varía en función de la extensión y del lugar donde se encuentre.
Cuando la fisura vertical afecta únicamente a la corona, es posible tratar el diente. Pero si la fractura daña la raíz y la corona, no podrá tratarse el diente y tendremos que extraerlo.
Es muy habitual aconsejar una endodoncia, seguida de una corona dental para que los trozos fisurados se unan y puedan protegerse los vértices.
Síndrome del diente fisurado
Este síndrome consiste en un problema bastante desconocido, pero muy frecuente, con un diagnóstico bastante complejo.
Se trata de la existencia de una fisura tan pequeña que es casi imposible de localizar. Además, en gran cantidad de ocasiones son dientes que no tienen caries y tampoco han tenido que restaurarse, por lo que el diagnóstico se complica.
Normalmente este síndrome se manifiesta en los molares y es más común en personas de 30 a 60 años.
Signos y síntomas más comunes
- Dolor repentino e intenso cuando se muerde o mastica.
- Persona mayor de 20 años (con más frecuencia de 30 a 60 años).
- Reacción exagerada al frío.
- Síntomas presentes de semanas a meses.
- Difíciles de localizar.
- Dolor al cerrar la boca y realizar movimientos específicos de la dentadura.
- Aparición predominante en los premolares y el primer molar inferior.
Cuando las fracturas afectan a los dientes anteriores, normalmente son consecuencia de un traumatismo dental.
Causas de las fisuras dentales
Las causas que el dentista no puede controlar ni modificar son:
- Bruxismo
- Ciclos térmicos
- Accidentes masticatorios
- Configuración natural de los huecos y vértices dentarios
Aun así, existen otras causas relacionadas con los procesos de restauración que el dentista sí puede controlar.
Prevención
- Evita rechinar o apretar los dientes.
- Intenta no aplicar presión en los dientes.
- Utiliza férulas de descarga si padeces bruxismo.
- Acude a la consulta del dentista para comprobar si la causa es un traumatismo.
Tratamiento del diente fisurado
Hoy en día, cualquier persona, independientemente de su edad, tiene más tensión en su vida, y eso favorece la aparición de hábitos que provocan fisuras, como el bruxismo.
Además, los traumatismos también hacen que la estructura dental esté más débil y se fomente la aparición de fisuras.
Aun así, no es motivo para asustarse porque los dientes fisurados se pueden recuperar. Para ello, es necesario reconocer los síntomas más característicos y hacer un diagnóstico lo más precoz posible de la fisura. Esto es importante, porque cuanto más se tarde, más grande se hará la fisura y podrá incluso aparecer una fractura.
En la mayoría de los casos, el tratamiento tiene un resultado positivo, pero es posible que en alguna ocasión el diente se rompa y sea necesario extraerlo.
Por ello, si notas algún tipo de dolor y no sabes de dónde viene, es muy importante que pidas cita en nuestra clínica dental para revisarlo.