Malos hábitos que dañan los dientes

malos hábitos que dañan los dientes y requieren empastes

Independientemente de la apariencia estética, el cuidado correcto de nuestra boca es algo totalmente necesario ya que, además de tener una bonita sonrisa, mantener la salud dental nos permite disfrutar de un buen funcionamiento de los dientes. Y para ello conviene evitar ciertos malos hábitos dentales.

Muchos de ellos forman parte de nuestra vida diaria y, sin darnos cuenta, dañan nuestra dentadura.

¿Cuáles son estos malos hábitos dentales?

Utilizar los dientes como herramienta

Seguramente todos habremos hecho esto alguna vez, pero abrir plásticos o quitar tapones de botellas con la boca es muy dañino para los dientes. Podemos provocar fracturas y, además, hacer que se desgasten.

Pasa lo mismo cuando utilizamos los dientes para cortar hilos o cinta adhesiva: lo mejor es coger unas tijeras. Además, hay que tener en cuenta que, en la edad adulta, los bordes de los dientes están más desgastados y, por ello, es más fácil que se dañen.

Morder o masticar cosas duras

Hábitos como morder un bolígrafo o intentar partir una nuez con la boca pueden desgastar los dientes y, además, provocar fracturas o fisuras dentales.

Masticar hielo

Es un hábito muy frecuente al terminar una bebida o simplemente para refrescarnos la boca. Aunque no lo parezca, morder hielo puede provocar fracturas en tus dientes. El hielo es muy duro, tanto que se necesitan picadoras con cuchillas especiales para poder picarlo.

Morderse las uñas

Además de ser antihigiénico, al hacerlo puedes dañar la articulación de la mandíbula. La probabilidad de sufrir bruxismo aumenta cuando la persona se muerde las uñas, y si rechinas los dientes es necesario hacer revisiones para prevenir daños.

Chupar limón u otros cítricos

Hay personas que no lo soportan, pero a otras les encanta. Es importante saber que la acidez de frutas como el limón, la lima o el pomelo es muy corrosiva para el esmalte dental, lo que favorece la aparición de caries y de sensibilidad dental.
Si queremos seguir disfrutando del zumo de estas frutas ricas en vitamina C, lo recomendable es enjuagarse la boca después de tomarlas y esperar unos 30 minutos para cepillarse los dientes.

Comer caramelos

Uno de los motivos principales del desgaste de los dientes es el azúcar, aunque existen algunos más. Hay caramelos muy pegajosos que se adhieren a la superficie del diente, se mezclan con las bacterias y favorecen la aparición de caries. Por eso, después de comerse un caramelo hay que cepillarse los dientes correctamente.

Beber muchos refrescos

Las bebidas carbonatadas o gaseosas tienen cantidades elevadas de azúcar. Además, son muy ácidas, así que tomar las variantes “sin azúcar” tampoco es una buena idea.

Este tipo de bebidas deteriora mucho el esmalte, por lo que conviene tomarlas con moderación. Si queremos que nuestros dientes sufran menos, es recomendable tomarlas con pajita.

Comer hidratos de carbono refinados

La pasta, las galletas o el pan tienen azúcares, por lo que atacan a los dientes de la misma forma que los caramelos. Las bacterias se alimentan de esos azúcares, dañando los dientes y deteriorando el esmalte. Por eso, tras comerlos, hay que esperar unos 30 minutos y después cepillarse los dientes.

Cepillar los dientes justo después de comer

Se recomienda dejar pasar algo de tiempo antes de cepillarse los dientes, ya que hacerlo justo después de las comidas puede dañar el esmalte. Asimismo, se debe evitar el cepillado antes de tomar productos ácidos, porque se eliminaría la saliva que debe proteger a nuestros dientes de ese ácido.

Utilizar pasta de dientes incorrecta

Elegir bien la pasta de dientes es muy importante. Hay algunas pastas que son muy abrasivas y pueden deteriorar el esmalte. También es importante elegir una pasta de dientes con flúor, ya que es un elemento esencial para controlar las bacterias que el cepillo no ha sido capaz de eliminar.

Cepillarse los dientes de forma inadecuada

No es fácil lavarse bien los dientes, ya que no es suficiente con echar pasta de dientes y mover el cepillo a los lados. Para hacerlo adecuadamente, el cepillado debe realizarse con movimientos circulares, ya que los horizontales deterioran el esmalte.

En cuanto a los cepillos de dientes, hay que tener cuidado con los de cerdas muy duras. Los cepillos de cerdas suaves también limpian bien y ayudan a prevenir irritaciones en las encías y a evitar que aumente la sensibilidad dental.

Además, cepillarse con mucha fuerza es un mal hábito, porque daña el esmalte, hace que la encía se retraiga y aumenta la sensibilidad.

Uso de palillos

Los palillos pueden dañar nuestros dientes y encías y, por tanto, perjudicar nuestra salud bucodental. Por ello, lo mejor es utilizar hilo dental o cepillos interproximales.

Fumar

Es uno de los hábitos que más perjudican no solo a nuestros dientes, sino a nuestra salud en general.

El tabaco tiene nicotina, que provoca manchas en los dientes y oscurece el esmalte. También puede causar enfermedades graves en las encías que pueden acabar en la pérdida de piezas dentales, y afecta al aliento y al gusto.

Beber vino

Por su acidez, el vino también daña el esmalte. Otro problema son sus pigmentos, que provocan manchas en los dientes. Por ello, es importante cepillarse los dientes después de tomar vino (dejando pasar un rato, como con el resto de bebidas ácidas).

El vino blanco, aunque mancha menos que el tinto, también daña el esmalte.

Tomar café

El café mancha los dientes y hace que queden amarillentos por los pigmentos que contiene. También deteriora el esmalte, por lo que se recomienda lavarse los dientes después de tomarlo.

Si te reconoces en alguno de estos malos hábitos dentales, en Clínica Dental Acosta Cubero revisamos tu boca y te orientamos sobre los tratamientos dentales que puedas necesitar. Pide tu cita y cuida tu sonrisa a tiempo.

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