
Tanto la estructura ósea como las piezas dentales son la base de la boca y de los tejidos que la rodean. Si no tienen una alineación adecuada, existe una maloclusión o mordida incorrecta, y según cómo encajen los dientes hablamos de distintos tipos de mordida. Por fuera, una mala mordida ocasiona problemas estéticos bastante importantes y, por dentro, sus efectos en la salud de la boca son todavía más amplios.
Algunos problemas que puede provocar la mordida incorrecta son, por ejemplo, trastornos digestivos, dolores de cabeza o audición insuficiente, lo cual afecta a la salud general de la persona e incluso a su forma de relacionarse.
Hay muchos tipos de mordida y, gracias a los avances en odontología, existen muchas formas de tratarlos. Estos son los principales y sus tratamientos:
Sobremordida
Es uno de los problemas que más perjudican la estética del rostro. Consiste en que los dientes anteriores superiores cubren casi por completo los dientes frontales inferiores. Además, es posible que los bordes de los dientes inferiores toquen la encía del paladar.
El tratamiento que se utiliza para la sobremordida es la ortodoncia, que, en función de la gravedad, puede combinarse con cirugía ortognática. La labor fundamental del tratamiento es lograr la regresión de las piezas dentales anteriores y la progresión de los dientes posteriores.
Los resultados dependerán de las características del rostro, del potencial de crecimiento (por eso es tan útil llevar a los niños al ortodoncista a los 6 años) y de lo profunda que sea la mordida.
Ventajas
- Es la mejor opción para corregirla.
- Permite conseguir una solución más duradera.
- Ayuda a curar o evitar lesiones en la articulación temporomandibular (ATM).
- Si se trata de forma precoz, previene un deterioro mayor.
Inconvenientes
- Es un tratamiento prolongado: dura de 6 a 24 meses.
- Se debe utilizar un retenedor para siempre.
Mordida cerrada
Debido al envejecimiento, de forma natural se produce un desgaste dental que puede llegar a ocasionar una mordida cerrada, que también puede ser un problema bastante grave.
Si los dientes del fondo de la boca se deterioran mucho, puede producirse un hundimiento parcial de la parte inferior de la cara, lo que hace que la persona aparente más edad y un aspecto desdentado.
El tratamiento más adecuado para este problema son las coronas dentales, aunque las carillas y la adhesión dental también pueden servir.
Estos procedimientos consiguen alargar los dientes anteriores, pero antes de realizar un tratamiento restaurador es importante que la persona se someta a ortodoncia. Una vez recolocada la mandíbula, se realiza una cirugía ortognática.
Ventajas
- Buena opción para reparar la mordida cerrada.
- En ocasiones, las coronas en los dientes posteriores mejoran tanto la mordida como la estética del rostro, ya que dejan más espacio para los dientes anteriores.
Inconvenientes
- Es posible que se complique la apertura de la mordida.
- Hay que tallar los dientes y renovar las coronas cada 5 a 15 años.
Mordida cruzada
En la mordida cruzada, los dientes inferiores quedan por delante o por fuera de los superiores. Es un problema que puede afectar tanto a los dientes anteriores como a los posteriores. Este tipo de mordida en las piezas dentales anteriores provoca que sobresalga la barbilla.
El tratamiento más idóneo para reparar la mordida cruzada es la ortodoncia, aunque si es muy grave es posible que se necesite realizar una cirugía ortognática que la complemente.
Ventajas
- Es la opción más efectiva de todas las que existen.
- Ofrece la solución más duradera.
Inconvenientes
- Se necesita mucho tiempo para corregir la mordida.
Mordida abierta
Este tipo de mordida se produce cuando los dientes superiores e inferiores no llegan a juntarse por delante, aunque los dientes posteriores sí estén en contacto. Puede producirse por factores hereditarios y también por diversos hábitos, como morder lápices o ejercer presión con la lengua.
Las personas que tienen la mordida abierta no suelen saber que tienen ese problema, pero uno de los síntomas es la dificultad para morder con los dientes anteriores. Además, puede provocar que el labio superior sobresalga, lo que dificulta cerrar los labios sin forzarlos.
El tratamiento de elección para reparar este tipo de mordida también es la ortodoncia, aunque en algunas ocasiones se puede combinar con cirugía ortognática.
Ventajas
- Mejora la masticación.
- Mejora la posición de los labios y la estética facial.
- Al combinarla con cirugía, se reduce el tiempo de tratamiento y mejoran los resultados faciales.
Inconvenientes
- Se necesita mucho tiempo.
- Dependiendo de la gravedad y de los hábitos, la retención puede ser un problema.
- Habitualmente, se debe utilizar un retenedor para siempre.
Protrusión
La protrusión de las piezas dentales anteriores puede estropear una sonrisa perfecta. También se conoce como “dientes de conejo” y, en los casos más graves, es posible que produzca deformaciones faciales e impida que se cierren los labios.
Como en el resto de casos, el tratamiento más adecuado es la ortodoncia, y en los casos más graves se combina con cirugía ortognática.
Ventajas
- Es el tratamiento más efectivo.
- Sus resultados son los que más duran.
- Se puede combinar con cirugía para reducir el tiempo de tratamiento.
Inconvenientes
- El tratamiento tiene una duración de 6 a 24 meses.
- Dependiendo de la gravedad y de los hábitos, la retención puede ser un problema.
- Habitualmente, se debe utilizar un retenedor para siempre.
Tipos de mordida: ¿qué tratamiento necesitas?
Como has visto, en casi todos los tipos de mordida el tratamiento de elección es la ortodoncia, sola o combinada con otros tratamientos. Para saber qué opción encaja mejor contigo, desde la ortodoncia convencional con brackets hasta los alineadores invisibles, te ayudará leer qué diferencias hay entre brackets e Invisalign. Y si notas que tu mordida no encaja bien, reserva tu primera visita y valoraremos tu caso.