La piorrea es una enfermedad periodontal, también conocida como periodontitis. Se origina en la placa bacteriana, que se acumula entre los dientes y va destruyendo las encías. Suele empezar como una gingivitis que no se trata a tiempo.
Hay algunos factores que pueden elevar la probabilidad de que aparezca esta enfermedad. Uno de ellos es el tabaco, ya que hace que los daños sean más graves. Otro es la ansiedad, que favorece la disminución de las defensas y empeora el pronóstico de la piorrea.
Síntomas de la piorrea
Hay numerosos síntomas que nos indican la posibilidad de padecer piorrea. El más significativo es el sangrado de las encías al cepillarse los dientes.
Otros síntomas son:
- Retracción de las encías. Aparece la sensación de que los dientes son más grandes, porque la encía se retrae y deja a la vista la raíz de los dientes.
- Espacio interdental aumentado. Se produce porque la encía que hay entre los dientes desaparece.
- Movilidad dental. Puede notarse que los dientes se mueven, ya que esta enfermedad afecta al hueso y la sujeción del diente es insuficiente.
- Sensibilidad dental.
- Encías más sensibles.
- Inflamación de las encías.
- Halitosis.
Si notas alguno de estos síntomas, lo mejor es acudir a la consulta del dentista. De esta forma se puede evitar la aparición de enfermedades periodontales graves.
Causas de la piorrea
Algunas de las causas que pueden provocar la aparición de esta patología son:
- Higiene dental insuficiente. Se recomienda cepillarse los dientes tres veces al día, después de las comidas. Si no se hace correctamente, la placa bacteriana empieza a acumularse en las encías y provoca la aparición de la piorrea.
- Malos hábitos. Beber alcohol, fumar, tomar determinados alimentos o el sobrepeso pueden tener efectos negativos sobre las encías.
- Otras enfermedades. La diabetes, el sida o la osteoporosis son algunas de las enfermedades que dañan las encías (te lo contamos en diabetes y encías: la conexión que debes cuidar).
- Predisposición genética. Si tienes familiares directos con esta patología, la probabilidad de padecerla es mayor.
- No visitar al dentista con regularidad. Lo más adecuado es acudir a la consulta del dentista una vez al año para hacer una limpieza bucal; si no se hace, la placa bacteriana puede acumularse en exceso y provocar la enfermedad.
Para prevenir la aparición de este tipo de enfermedades, conviene tener hábitos de vida saludables. Hacer actividad física y llevar una alimentación equilibrada ayudan a proteger las encías.
Contagio
El contagio de esta enfermedad solo se produce en circunstancias concretas. Para que ocurra, además del ataque de la bacteria a las encías, es necesario que la persona contagiada tenga sumada alguna otra causa como, por ejemplo, malos hábitos, una higiene dental deficiente o predisposición genética.
Esta bacteria no se transmite por el aire, sino que para transmitirla tiene que existir un contacto físico. El medio principal para que se transmita esta bacteria y, por tanto, la enfermedad, son los besos de larga duración.
Tratamiento de la piorrea
Cuando se confirma el diagnóstico de piorrea, hay que acudir a un periodoncista para que realice el tratamiento que va a curar la enfermedad. El tratamiento dependerá del grado de periodontitis que se tenga.
En un nivel inicial, bastaría con hacer una limpieza bucal en la que también se realice un raspado de la raíz dental. Además, para eliminar la infección, será necesaria la toma de antibióticos.
Como última opción se recurre a la cirugía, que solo se realizaría cuando los demás tratamientos no funcionasen bien. Esta cirugía consiste en levantar la encía para quitar todo el sarro y las bolsas periodontales que puedan quedar en la boca. Puedes consultar todos nuestros tratamientos dentales en Vélez-Málaga y, si notas cualquiera de estos síntomas, pide tu cita para que valoremos el estado de tus encías.